Cuál es tu peso ideal y cómo conseguirlo

Peso ideal, cómo conseguirlo
Peso ideal, cómo conseguirlo

Te enseñamos a calcular tu peso ideal y a trazar un plan que incluya todo lo necesario para que consigas adelgazar de una vez por todas.

La obesidad no depende únicamente de la cantidad y calidad de lo que se come, hay muchísimos otros factores que no solo la favorecen sino que incluso la provocan y éstos no pueden obviarse ni dejarse a un lado. Porque si no se eliminan las causas nunca se resolverán los problemas.

No queremos que vuelvas a fracasar en esto, así que te hemos preparado un post muy especial en el que recogemos todo lo que debes tener en cuenta antes y durante la pérdida de peso para que esta vez puedas conseguirlo.

¿Cual es tu peso ideal?

Aunque en muchas publicaciones médicas y de nutrición puedes encontrar fórmulas para calcular tu peso ideal, en mi opinión dejan fuera muchos factores que son importantes a la hora de establecer tu peso ideal.

Puedes calcular cuál es tu peso ideal con una de esas fórmulas a través de nuestra calculadora, sin embargo, te invitamos a que continúes leyendo el post.

Calcula tu peso ideal con nuestra calculadora

¿Por qué no nos gustan estás fórmulas?

Pues porque no tienen en cuenta muchos otros factores, sobre todo uno que es imposible que ninguna tenga en cuenta. Y es cómo te sientes tú con tu peso.

Yo he tenido sobrepeso toda mi vida y siendo mujer y midiendo únicamente 164, según estas fórmulas yo debería pesar alrededor de los 55 Kg. Después de una vida de perseguir esta cifra, lo cual ha resultado agotador y frustrante me he dado cuenta de que realmente no estoy cómoda con un peso inferior a 60, peso que además me resulta prácticamente imposible de mantener.

Sin embargo, con 70-75 Kg no sólo me encuentro cómoda, sino que me veo muy bien y puedo llevar una alimentación que aunque siempre saludable no se basa en restricciones continuas que sólo llevan a la desnutrición con el tiempo y que acaban generando además una enorme resistencia a la pérdida de peso, que es justo lo contrario a lo que queremos conseguir.

Hay otras muchas fórmulas para calcularlo, pero en mi opinión, ninguna tan acertada como tus propias sensaciones.

Me costó mucho llegar a esta conclusión y reconozco que los números (tanto de la báscula como de las tallas) siempre me han influido muy negativamente. Pero la verdad es que a partir de los 35 y especialmente después de casarme. Me casé pesando 84, que son 30 kilos más de lo que se supone es mi peso ideal, pero lo cierto es que ya en ese peso me encontraba estupenda. Llevaba una 44-46 de pantalón, podía hacer ejercicio sin fatigarme como antes y me veía genial en las fotos. De piernas si quería perder algo más, pero la verdad es que no veía 30 kilos en mis piernas por grandes que veía mis muslos.

Al final la conclusión a la que llegué es que con 70-75 estoy más que satisfecha. Mis análisis salen perfectos, me encuentro genial cuando hago ejercicio, me gusta cómo me queda la ropa y he dejado de sentirme acomplejada por el peso pese a pesar 20 kilos más de lo que este tipo de calculadoras indican.

Lo mismo con respecto a las tallas, aquí el cambio llegó el día que en una misma tienda me probé un pantalón de la talla 44 y de otro no pude cerrarlo hasta que probé la 52… Menos mal que no me probé sólo el último, sino hubiera cogido una depresión, por entonces me afectaban mucho las tallas de ropa, en realidad ir a comprar ropa era un suplicio precisamente por eso. Aunque no hubieras engordado siempre llevabas una talla más… Pero a partir de ese día y dándome cuenta de que podía haber hasta casi 10 tallas de diferencia entre modelos dejé de mirar. Ahora compruebo si me está bien, si voy cómoda y ya. No cojo una talla menos porque se supone que es la que debería llevar ni esas cosas que hacía antes. Yo no soy un número, no soy la talla que uso y no soy lo que peso.

Así que, pese a las calculadoras de peso ideal, las calculadoras de IMC, lo que digan los estudios y la última revista al respecto. Por encima de todo está cómo me siento, nadie tiene derecho a decirme a mi, ni a ti ni a nadie que estás mal.

No estás mal hecha, no estás gorda, no eres un número eres mucho más. Aprende a quererte y encuentra ese peso en el que te encuentras cómoda, te sientes tu misma y eres capaz de llevar la vida que quieres.

¿Cómo conseguir llegar a tu peso ideal?

Bueno, sin duda son muchas las dietas, ejercicios y trucos que puedes encontrar para adelgazar y perder peso más o menos rápido. Y de hecho abordamos todas ellas en nuestra web, ahora bien, antes de comenzar con la última dieta de moda, haz un repaso por todo lo que has hecho, revisa tu experiencia, las dietas que ya has hecho, las que mejor te han funcionado, recuerda aquellas veces en que lo conseguiste y aquellas en las que volviste a recuperar. Identifica las cosas que a ti particularmente te engordan, porque seamos sinceras todas sabemos en realidad las cosas que nos hacen daño y muchas veces son las que más nos gustan o las que más calman nuestra ansiedad.

Analiza tus flaquezas pero también tus fortalezas y usa toda esta información a tu favor.

¿Y la ansiedad y las emociones?

Quizá no sea tu caso pero yo soy una persona muy emotiva y he sufrido toda mi vida de ansiedad, Y te puedo asegurar que mis aumentos de peso estaban relacionados 100% con esta ansiedad y con mi mala gestión emocional.

Por poner el ejemplo más reciente, tras conseguir adelgazar más 50Kg y por fin estar satisfecha con mi peso, tuve que atravesar una situación que emocionalmente me superaba. Mi padre pasaba por tercera vez por oncología… fue más de un mes de hospitalización con varias operaciones muy muy complicadas y de las que le costó meses recuperarse. Bueno, pues la preocupación y ansiedad por esa situación se convirtieron en 40kg en menos de un año, así como si nada.

¿Quiere esto decir que la dieta que hice no me funcionó? ¿O que me dió por los atracones y por comer bollería industrial o comida basura? No. Absolutamente no. ¿Tenía más apetito? Si, si que lo tenía. Pero no comía comí como para engordar 40Kg en un año. Sin embargo, emocionalmente la situación me superaba y mi cuerpo reacccionó así, como siempre ha solido hacer.

Así que, antes de elegir la dieta que iba a hacer y el plan que iba a seguir me di cuenta de que debía trabajar mi ansiedad y mis emociones. Y funcionó. Primero conseguí dejar de engordar, estabilizarme, darme cuenta de que era capaz de mantenerme en un peso (independientemente de que este fuera excesivo para mi altura, sexo y edad). Después, y sólo tras un profundo trabajo interior, me sentí capaz de comenzar una nueva dieta y el milagro empezó a llegar.

¿Por qué te cuento todo esto? Pues porque considero que es imprescindible conocernos a nosotros mismos y porque creo que ya sabemos muchísimo sobre todo aquello que nos hace ganar y perder peso. Comenzando por ese autoconocimiento y por aceptar varias cosas sobre mi fue cómo yo pude acabar con el gran problema de mi vida.

¿Y mantendré el peso toda la vida una vez lo pierda?

Pues, sinceramente, yo se que ese es mi tendón de aquiles y que si no estoy bien seguramente subiré. La diferencia es que ya no estoy obsesionada por la comida, ahora me preocupo más por mis emociones, por mi bienestar y por mi salud más que por un número en un pantalón o en una báscula y esa ha sido la gran diferencia y la que en mi opinión ha hecho posible todo lo demás.

Tú puedes conseguirlo!!!

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *